El 7 de enero de 1979 marcó un antes y un después en mi vida y en la historia de la Fraternidad Cristiana de Guatemala. Ese día celebramos nuestra primera reunión en el Hotel Guatemala Fiesta —hoy Holiday Inn— con una convicción clara: proclamar el evangelio de Jesús y creer que Él puede transformar vidas y, con ellas, a toda una nación.

El crecimiento fue inmediato. Pronto nos trasladamos al Hotel Camino Real y, siete meses después, alquilamos la sala del Cine Reforma, donde nos reunimos durante dos años y medio. Aquella decisión rompió paradigmas profundamente arraigados: demostramos que la iglesia no está limitada a un edificio y que los cristianos pueden reunirse en cualquier lugar para adorar a Dios y anunciar Su mensaje. Lo que entonces fue visto como una osadía, hoy es una práctica común en Latinoamérica y en muchas partes del mundo, donde iglesias se congregan en cines, hoteles y espacios no tradicionales.

En 1986, junto con mi esposa, dimos un paso más en esta visión de transformación al fundar el Liceo Bilingüe Fraternidad Cristiana de Guatemala, con el propósito de brindar una educación integral, tanto académica como espiritual. Lo que hoy conocemos como el Liceo Cristiano Fráter se convirtió en uno de los primeros colegios en ofrecer tecnología de punta y el dominio del idioma inglés como segundo idioma, equipando a sus alumnos con herramientas clave para desenvolverse con excelencia en la sociedad. Actualmente, el Liceo Cristiano Fráter cuenta con dos sedes y, en conjunto, ha graduado a más de 25 promociones de bachilleres, dejando una huella significativa en la formación de generaciones de líderes.

Con el paso del tiempo, Dios permitió que Fraternidad Cristiana echara raíces firmes. Hoy contamos con dos sedes propias. La primera, ubicada en la Calzada Roosevelt —una de las avenidas principales de la ciudad de Guatemala—, dispone de un auditorio con capacidad para 2,357 personas. La segunda, en Ciudad San Cristóbal, conocida como la Mega Fráter, alberga un auditorio para 12,244 asistentes. Ambos espacios no solo han sido escenario de nuestros eventos evangelísticos, sino también de actividades de otros ministerios cristianos, tanto locales como internacionales.

Mirar atrás y repasar los hitos de este camino confirma la fidelidad de Dios:

  • 1979–1985: Reuniones en espacios alquilados como el Hotel Guatemala Fiesta, Camino Real y Cine Reforma, alcanzando aproximadamente 800 asistentes.
  • 1985: Traslado al terreno de la Calzada Roosevelt, con la apertura del Auditorio Menor.
  • 1991: Inauguración del Auditorio Mayor, con capacidad para 3,500 personas.
  • 2007: Inauguración del Mega Auditorio en Ciudad San Cristóbal, el más grande de Guatemala.
  • A la fecha: Más de 97,000 personas han reconocido a Jesús como su Salvador personal.

Cada etapa ha sido una evidencia del propósito que Dios puso en nuestros corazones desde el inicio: proclamar a Jesús para transformar la nación.

Con profunda gratitud y expectativa, este 2026 nos preparamos para celebrar 47 años de esta misión. Lo haremos con un concierto especial de alabanza y adoración a Dios junto a la agrupación Barak, el sábado 21 de febrero a las 7:00 p. m. en el Mega Auditorio de La Fráter, Ciudad San Cristóbal. Las entradas están disponibles en www.fraterticket.com.
Además, el domingo 22 de febrero a las 10:00 a. m., celebraremos un servicio especial de aniversario en el mismo lugar.

Será un tiempo para recordar de dónde venimos, agradecer lo que Dios ha hecho y renovar nuestro compromiso de seguir proclamando el evangelio de Jesús para la transformación de Guatemala y de las naciones.