Cuando el hombre se rinde, Dios se manifiesta
Debemos entender de que, a pesar de nuestro esfuerzo, es Dios quien obra a nuestro favor.
Debemos entender de que, a pesar de nuestro esfuerzo, es Dios quien obra a nuestro favor.
Las madres también son hijas de un Padre celestial.
Este mandamiento nos insta a reconocer la importancia de nuestros padres y a valorar su papel en nuestras vidas.
Ser un buen padre empieza por ser un hijo de Dios, porque solo al imitar su amor podemos reflejar su carácter y formar hijos con identidad, fe y propósito.
Cuando se usa el poder de la determinación, se tiene seguro el triunfo.
La capacidad de aplicar los conocimientos a la solución de los problemas cotidianos es sabiduría.
Con nuestra lengua tenemos la responsabilidad de asegurar el éxito y la prosperidad para nuestros hijos bendiciéndolos en todo momento.
Su identidad como hijo de Dios está en el Padre celestial, deles esa misma identidad a sus hijos.
Lo primero que tenemos que darles a nuestros hijos es amor, amar para dar seguridad.
Ahora que se celebra el día del padre es necesario hacer reflexión sobre tan importante tema. El padre como progenitor continúa muy relevante. Todos tenemos padres biológicos aun cuando no los hayamos conocido personalmente....