La prosperidad que honra a Dios
Dios quiere llevarnos a un estado de abundancia, pero debemos cumplir sus mandamientos.
Dios quiere llevarnos a un estado de abundancia, pero debemos cumplir sus mandamientos.
Una vida en abundancia es tener todo lo que necesito y algo más para compartir.
Más vale una onza de prevención que una tonelada de curación.
Lo más importante que tenemos en la vida es gratis, y aun así nos preocupamos por adquirir un número de cosas que finalmente sólo nos causan problemas.
Dar y recibir gozo es también parte de nuestra vida consagrada a la obediencia del Señor. Es importante ayudar al pobre.
Nadie nos puede robar lo que hemos dado para la obra de Dios.
Lo único que puede llenar nuestras vidas es Dios.