Sydney Steenland es la chica que convierte la basura en pequeños tesoros. Todo comenzó cuando su familia, sin más remedio, decidió mudarse a un barco después de tener dificultades financieras. “Mientras viajábamos, vimos algunos lugares bastante asombrosos y una naturaleza exquisita, pero también vimos algunas cosas bastante horribles, como plástico por todas partes”, explica la joven de 17 años.
Fue por esta razón, siendo testigos del alcance de la contaminación plástica en los océanos del mundo, Sydney y su familia decidieron establecer un proyecto de empresa social. Se trata de The Sea Monkey Project, con el que recicla plásticos desechados y los convierte en souvenirs éticos.
La Biblia dice que “si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.» Esto nos recuerda el poder transformador de Dios en nuestras vidas. Dios puede rescatarlo del pecado y la muerte, reconózcalo hoy y reciba una nueva vida.