La filosofía sueca del “lagom” anima a sacar más partido a la vida con la cantidad justa de todo. Se trata de hacer lo que es absolutamente esencial y de saber cuándo parar. Con su virtud de moderación y equilibrio fue coronada hace unos años como la «palabra de moda» por diversas publicaciones como Vogue y ELLE.

Para Lola Akerstrom, escritora y fotógrafa afincada en Estocolmo, el espíritu sueco de lagom es lo que realmente define el estilo de vida escandinavo. “Impregna profundamente la sociedad y el lenguaje suecos, desde el trabajo y la familia hasta la decoración del hogar, la comida, el cuidado del medio ambiente, las finanzas y mucho más”, explica Akerstrom en una entrevista con “Forbes”.

En Proverbios 3:5 y 6 se nos insta a confiar en el Señor de todo corazón y a no apoyarnos en nuestro propio entendimiento, reconociéndolo en todos nuestros caminos para que él dirija nuestros pasos. Al vivir de acuerdo con los principios y valores de Dios, encontraremos una verdadera plenitud y la buena vida que él tiene preparada para nosotros.