Muchos tienen el hábito de comer 3 veces al día, y algunos comen hasta ¡5 veces! ¿Por qué comemos? Porque es saludable y necesario. Por esa misma razón debemos de leer la Biblia todos los días: porque es necesario. La Biblia hay que creerla para ser salvos, hay que leerla para ser sabios y hay que practicarla para ser santos.

Quiero compartir con usted 4 razones para leer la Biblia todos los días.

Debemos leer la Biblia a diario porque nos presenta quién es Dios. Todas las preguntas sobre Dios se responden en la Biblia. Desde la creación hasta la eternidad, la respuesta acerca de Dios está en las Escrituras. Solo los necios dicen “no hay Dios”, Romanos 1:22 dice: “Aunque afirmaban ser sabios, se volvieron necios.” Pero Romanos 1:20 dice: “Porque desde la creación del mundo las cualidades invisibles de Dios, es decir, su eterno poder y su naturaleza divina, se perciben claramente a través de lo que él creó, de modo que nadie tiene excusa.” La existencia del universo significa que debe haber un Dios Creador. El diseño de todas las cosas significa que hay un Dios que lo diseñó; la naturaleza y carácter de la humanidad significa que debe haber un Dios de relaciones. Leamos la Biblia todos los días para conocer quién es Dios.

La Biblia hay que creerla para ser salvos, hay que leerla para ser sabios y hay que practicarla para ser santos.

Debemos leer la Biblia a diario para conocer su voluntad. Todos tenemos incertidumbre de las cosas, hasta que conocemos la voluntad de Dios para nosotros, que es buena, agradable y perfecta. Nos preguntamos si debemos casarnos con esta persona, si debemos salir de viaje en este tiempo, si debemos invertir o no. La voluntad de Dios es que no nos amoldemos a la mentalidad del mundo que incluye inmoralidad, violencia y maldad. 1 Tesalonicenses 4:3 al 5 dice: “La voluntad de Dios es que sean santificados; que se aparten de la inmoralidad sexual; que cada uno aprenda a controlar su propio cuerpo de una manera santa y honrosa, sin dejarse llevar por los malos deseos como hacen los paganos, que no conocen a Dios.” Dios desea que seamos santificados. La voluntad de Dios es que todos sean salvos, por eso envió a Jesús, su hijo, para morir por los pecados de la humanidad.  Todos conocemos a personas que son malvadas, y ellos también son merecedores del perdón de Dios y alcanzar salvación. Leamos la Biblia todos los días para entender su voluntad.

Debemos leer la Biblia a diario porque nos presenta la verdad. Sin la verdad en nuestra vida, caemos en el error. Proverbios 14:12 dice: “Hay un camino que al hombre le parece recto, pero acaba por ser camino de muerte.” La verdad es sabiduría y si se la pedimos a Dios, él nos la da en abundancia. La verdad es luz, por eso dice Salmos 119:105: “Tu palabra es una lámpara a mis pies; es una luz en mi sendero.” Y dice Proverbios 2:1 al 5: “Hijo mío, si haces tuyas mis palabras y atesoras mis mandamientos; si tu oído inclinas hacia la sabiduría y de corazón te entregas a la inteligencia; si la llamas y pides entendimiento; si la buscas como a la plata, como a un tesoro escondido, entonces comprenderás el temor del Señor y hallarás el conocimiento de Dios.” Debemos leer la Biblia todos los días para vivir en la verdad, en sabiduría y en luz.

Debemos leer la Biblia a diario porque nos presenta el evangelio de Jesucristo. Con tantas malas noticias por todos lados, el evangelio de Jesús nos trae esperanza. El pecado nos trae muerte, pero el amor de Dios a través del sacrificio de Jesús es perdón y vida eterna, esa es una buena noticia. La esperanza está reservada para quienes creen en Jesús como el hijo de Dios y reconocen su condición de pecadores. Dice Romanos 6:23: “Porque la paga del pecado es muerte, mientras que el regalo de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor.” En tiempos de desesperanza, las buenas noticias del evangelio de Jesucristo nos ayudan a seguir adelante con fe. Una buena noticia es que el perdón de Dios es gratuito, así dice Romanos 3:22 al 24: “Esta justicia de Dios llega, mediante la fe en Jesucristo, a todos los que creen. De hecho, no hay distinción, pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios, pero por su gracia son justificados gratuitamente mediante la redención que Cristo Jesús efectuó.” Debemos leer la Biblia todos los días para encontrar las buenas noticias que nos trae el evangelio de Jesucristo.

Haga de la lectura de la Biblia un hábito diario. No solo la lea, estúdiela, medite en ella y deje que su poder transformador se manifieste en su vida.